
Saludos!!

recorrido en Catemaco, dónde no paramos de tomar fotografías de naturaleza y descubrir la inmensa cantidad de especies que hay en el lugar.
Ariel y yo nos dispusimos a tomar fotografías en una isla de la laguna llamada "El Pajaral", que por lo que nos habían dicho, se llamaba así por la gran cantidad de especies de aves que posee, sin embargo nos llevamos una decepción al ver que no había nadie disponible para llevarnos hasta ahí en lancha, ésta sería una de las tantas más ocasiones que guardaríamos para el próximo viaje. Mientras nos lamentabamos, divisamos en un pequeño embarcadero unos pelicanos que pescaban en la laguna, y que se nos hizo una gran oportunidad que no podíamos dejar pasar; mientras hacíamos las fotografías tuvimos una agradable sorpresa de los niños que habitab
an el pueblo, y salían de la escuela, que como todos los niños, demostraban su entusiasmo y alegría, cosa que es algo muy contagioso, y nos llenó a nosotros de energía para proseguir nuestro camino. Sin embargo la carretera nos deparaba algunas sorpresas, unas agradables y otras no tanto.
Al preguntarle de la carretera, nos dijo que estaba así desde hacía ya 2 años, gracias a los huracanes que pasaban por la zona, que sin embargo más partes de la carretera habían sido dañados, gracias a las lluvias que inundaron Villahermosa en el 2007. Al preguntarle si los pobladores no habían abierto una brecha, nos dijo que sí, y nos señalo un angosto camino entre las palmeras de coco de la zona, más nos advirtió, que como el pequeño camino pasaba por propiedades privadas, las familias habitantes, nos cobrarían una cuota de paso, que variaba entre los 5 y 10 pesos por propiedad. Ariel y yo, vimos nuestros bolsillos y vimos que no teníamos más de 30 pesos en los bolsillos; con éstos escasos pesos decidimos entrar en aquel pequeño camino. Al llegar a la primera propiedad, preguntamos que cuantas propiedades más deberíamos atravesar para retomar nuevamente la carretera, a lo que nos contestaron que deberíamos pasar por 3 propiedades más, y que nos cobrarían 5 pesos, a lo que Ariel y yo respiramos aliviados. Así seguimos nuestro camino de terracería, a la 3a propiedad, respiramos aliviados, sin embargo, unos metros más adelante, nos vimos con la sorpresa de que había otro "Check-Point", sin embargo, no había nadie que cobrara, por lo que decidimos pasar de largo como si nada, cuando volteamos, salía un muchacho corriendo y reclamandonos, pero lo único que pudo hacer fue lamentarse ya que nosotros habíamos retomado la carretera.
Así seguimos nuestro camino con el coche bastante empolvado, pero contentos de que no hubiésemos perdido 1 día de camino. Pasamos por la ciudad de Paraíso, y tomamos rumbo hacia Campeche, pero al pasar por Frontera, nos llamó la atención un letrero que decía "Pantanos de Centla" a lo que Ariel y yo, nos dispusimos a averiguar de que se trataba.
no fue mucho lo recorrido, ya que nos habían dicho que al atardecer nos podrían dar un paseo en lancha, para ver a las garzas, cormoranes y demás aves, llegar a anidar, y que era un espectáculo que no nos podríamos perder. Así fue, y debo decir que fue una experiencia increíble, el problema fue con las cámaras, ya que no pudimos tomar muchas fotos debido a que los árboles en dónde anidaban las aves, estaban bastante altos, y los flashes no llegaban. Sin embargo si pudimos tomar alguna foto que valiera la pena.
guna foto de los rayos que caían en la lejanía, sin embargo no tuvimos mucho éxito. Fué una noche singular, ya que los mosquitos que había eran muchísimos, por lo que tuvimos que estar al aire libre con mucha humedad y un calor de unos 35º en la noche, con manga larga y pantalones, cosa no muy agradable, pero al fin y al cabo terminamos d hacer unas cuantas nocturnas y decidimos que era hora de tomar nuestro merecido descanso, para a la mañana siguiente salir de Tabasco y dirigirnos rumbo a la Península de Yucatán.
Mientras estabamos entretenidos, yo decidí que debía tomar algunas fotos de unos pelícanos en unos maderos que sobresalían del agua. Pero lo decidí hacer en B/N, por lo que tomé mi Canon analógica, y me metí al agua, estuve un buen rato sacando las fotos de dichos animalejos; cuando decidí que ya era suficiente, decidí volver, y cuando estaba a punto de llegar a la orila, una piedra me jugó una mala pasada, haciendo que me cayera de boca al agua, y que la cámara que había comprado en una casa de empeño, se estrellara en una piedra. Cuando me incorporé, noté que la cámara tenía el rollo de fuera, y que el lente, un 50 mm f1.8, estaba destrozado sin ningún cristal. Cosa que me entristeció mucho, ya que el rollo tenía buenas fotos, y también por la cámara, ya que me había salido muy barata. Sin embargo fué un momento de unas buenas risas y de la foto del recuerdo.
minutos de haber tomado la terracería sufrimos un descalabro, que fué la rotura de una llanta, debido a que una piedra filosa se incrustó en ella, así que cambiamos rápidamente la llanta antes de que los mosquitos nos comieran vivos, y seguimos nuestro andar, pero cual fué la sorpresa de que ése camino era más tortuoso de lo que pensábamos y por lo tanto nuestros cálculos fueron muy muy malos, porque cuando llegamos a la costa, ya eran las 10 pm. y para colmo resultó que la Isla de Jaina, estaba cerrada, ya que era propiedad federal y no podíamos pasar. Divisamos que había una especie de estancia para turistas, pero también se encontraba cerrada, ya que al perecer se había convertido en una obra turística inconclusa por falta de recursos. Decidimos pasar la noche ahí, por lo que sacamos los tripiés y nos propusimos a tomar algunas fotos nocturnas del lugar, ya que era una especie de estero que daba una atmósfera bastante tétrica a dicho lugar. Después de ésto armamos la tienda de campaña y nos dispusimos a dormir.
Aquella noche dormimos en el primer albergue que encontramos y a la mañana siguiente reemprendimos camino, quizas Orizaba merecia una noche mas, pero aún nos quedaba la posibilidad de fotografiarlo a la vuelta. Tomamos la carretera en direccion a Veracruz, la primer parada ocurrio a pie de carretera, habiamos avistado las primeras garzas en una laguna. Aquel fue el primer contacto con la fauna mexicana que luego a lo largo de todo el recorrido se fue enriqueciendo cada vez mas nos ibamos yendo al sur. En la laguna hicimos algunas fotos, fue dificil acortar la distacia con aquellas garzas, ni bien percibian la presencia humana echaban a volar, y no era plan de camuflarse, sabiamos que mas adelante encontrariamos mas. Entablamos conversación con algunos pescadores de la laguna para luego seguir el viaje. E aqui la segunda cagada (anecdota) del viaje, habiamos equivocado camino. Ja, nuestro amigo el GPS empezaba a hacer de las suyas. La idea era ir a El Tajín, pero el GPS nos llevó a Veracruz, eran 150 kilometros ida y vuelta.. se habian hecho las 3 de la tarde y teniamos que decidir, ir o dejarlo. Fuimos. Manuel se puso la chapa de piloto, y en menos que canta un gallo estabamos disfrutando de las maravi
llas precolombinas. El Tajin me dejo con la boca abierta, nos pegamos un lindo recorrido por toda la ciudad, afotamos sin descanso durante un par de horas y volvimos en direccion Veracruz, ibamos a hacer noche alli pero aun estabamos con hambre de fotos, asi que seguimos un tramo mas, Manuel parecia Schummager aquel dia. Era la hora del atardecer y paramos en un pueblo costero. Caminamos buen rato por la costa para alejarnos de la civilizacion y encontramos un buen sitio para inmortalizar aquel ocaso. Llegamos bien esta vez y tuvimos tiempo de hacer buenas tomas. Aquella noche dormimos en San Andres Tuxtla.
A la mañana siguiente tuve que despertarlo a almuadazos a Schummager, pero merecio la pena el madrugón... emprendimos camino hacia la laguna de Catemaco, pero en el trayecto hicimos varias paradas, la mas interesante fue en el salto de Eyipantla. Recuerdo que estabamos mojándonos bajo la cascada, intentando inmortalizar la grandeza de aquel salto, cuando de repente aparecio un personaje como si sacado de la pelicula Apocalipto de Mell Gibson se tratase, cruzando los rápidos debajo de la cascada con su red de pesca y mostrando sus habilidades a la vieja usanza. Yo no salia de mi asombro, no podia creer mis ojos en aquel momento, sabia que ahí habia una buena foto. Gatillamos a mas no poder mil y una fotos. Luego de un buen plato de comida VERY CHILLY nos dirigimos a Catemaco, mi cuate sabia que ahi habia foto, él ya habia estado anteriormente, me habia comentado algo sobre los monos en una isla de la laguna, pero yo ya estaba contento con los resultados en la cascada.
La laguna se presento ante mis ojos como el paraiso en la tierra, hicimos un mini tour en lancha que fue tan intenso como revelador, descubrimos al menos 5 especies de aves, en tan solo 20 minutos que duro el paseo. Entre ellas, Cormoranes, los cuales estaban pescando justo al lado nuestro con su peculiar estilo Buzo, Garzas de todos los tamaños, Pelicanos y por ultimo una pareja de pájaros que no se como se llaman, pero que se pusieron a hacer Ñaca-Ñaca para la foto, jajaja. Como broche de oro aquella noche nos pegamos una buena cena a orillas de la laguna, suena romantico , no? hasta nos cantaron unos mariachis, jajaja.
Al rededor de las 5 pm, decidimos seguir con nuestro camino, rumbo hacía Veracruz, para ver que se podía captar del "Pico de Orizaba", ahí tuvimos una sorpresa al ver que las nubes cubrían el volcán, pero aún así decidimos subir a un pequeño monte, y desde ahí tomar unas nocturnas del Pico, se puede ver en la foto que el volcán es el que está detrás, al frente se ve el cerro de la Estrella. Pensábamos quedarnos ahí hasta en la noche, pero estábamos muy entretenidos tomando las fotos y charlando un rato, cuando de pronto oímos unos disparos de escopeta que nos pasaron por encima de nuestras cabezas, así que decidimos bajarnos de ahí lo más pronto posible. Por lo que seguimos nuestro rumbo al Puerto de Veracruz en dónde decidimos pasar la noche.![]() | ||||||||||||||||||||
En el mapa se puede apreciar con la línea roja, la ruta que seguimos a lo largo de las 2 semanas que duró nuestro viaje. Se puede apreciar que hay partes en dónde se "sale de ruta", y es que en ésos lugares, tomamos caminos de terracería o carreteras terciarias para alcanzar la costa.